Ciclo de reloj
Un ciclo de reloj, o simplemente un «ciclo», es un solo pulso electrónico de una CPU. Durante cada ciclo, una CPU puede realizar una operación básica, como obtener una instrucción, acceder a la memoria o escribir datos. Puesto que durante cada ciclo solo se pueden ejecutar comandos sencillos, la mayoría de los procesos de la CPU requieren varios ciclos de reloj.
En física, la frecuencia de una señal se determina por los ciclos por segundo, o «hercios». De manera similar, la frecuencia de un procesador se mide en ciclos de reloj por segundo. Puesto que los procesadores modernos pueden completar millones de ciclos de reloj por segundo, su velocidad suele medirse en megahercios o gigahercios.
La frecuencia de un procesador también se conoce como su velocidad de reloj. Aunque la velocidad de reloj es importante para determinar el rendimiento general del procesador, no es el único factor. Puesto que los procesadores tienen distintos conjuntos de instrucciones, pueden diferir en la cantidad de ciclos necesarios para completar cada instrucción, o CPI (ciclos por instrucción). Por lo tanto, algunos procesadores pueden funcionar más rápido que otros incluso con velocidades de reloj más bajas.
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