Internet de las cosas
El Internet de las cosas, comúnmente abreviado como "IoT", es un término general que se refiere a cualquier cosa conectada a Internet. Incluye dispositivos informáticos tradicionales, como computadoras portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes, pero también incluye una lista cada vez mayor de otros dispositivos que recientemente se han conectado a Internet. Algunos ejemplos son los electrodomésticos, los automóviles, los dispositivos electrónicos portátiles, las cámaras de seguridad y muchas otras cosas.
Para que un dispositivo forme parte del Internet de las cosas, debe poder comunicarse con otros dispositivos. Por lo tanto, requiere algún tipo de comunicación alámbrica o inalámbrica integrada. La mayoría de los dispositivos IoT tienen conexión Wi-Fi, pero Bluetooth también puede utilizarse para transferir datos a dispositivos cercanos. Cualquier dispositivo que se conecte directamente a Internet debe tener una dirección IP única, que es una de las razones por las que la adopción de IPv6 ha sido tan importante.
Los dispositivos IoT suelen llamarse "dispositivos inteligentes", ya que pueden comunicarse con otras cosas. Por ejemplo, no se puede controlar un horno tradicional cuando está lejos de casa. Sin embargo, un horno inteligente conectado a la nube puede controlarse de forma remota mediante una interfaz web o una aplicación. Se puede consultar el estado del horno y comenzar a precalentarlo antes de llegar a casa. Otros dispositivos del hogar inteligente, como los termostatos inteligentes, las lámparas, los tomacorrientes de pared y las persianas, forman parte del IoT, ya que se puede acceder a ellos y controlarlos a través de Internet.
Además de la capacidad de comunicarse, muchos dispositivos IoT también incluyen un conjunto de sensores que proporcionan información útil. Por ejemplo, un dispositivo portátil puede incluir sensores que registran la frecuencia cardíaca y el nivel de actividad. Puede cargar automáticamente sus datos en su cuenta personal en Internet. Un sistema de seguridad podría incluir detectores de movimiento que le envíen una alerta si se registra alguna actividad sospechosa. Los sistemas de iluminación pueden automatizarse mediante sensores que detectan qué tan oscuro está afuera.
Aunque el Internet de las cosas todavía está en sus primeras etapas, ofrece oportunidades prometedoras para el futuro. Por ejemplo, conectar dispositivos médicos a Internet facilitará que los médicos hagan un seguimiento de la salud de los pacientes, proporcionando datos más uniformes y requiriendo menos citas. Los productos agrícolas podrán ajustarse automáticamente según los pronósticos del tiempo, creando métodos de cultivo más eficientes. Los automóviles conectados a Internet se comunicarán entre sí, proporcionando mejor información sobre el tráfico y allanando el camino para los automóviles autónomos. Con el tiempo, el Internet de las cosas dejará de ser una idea abstracta y se convertirá más bien en una forma de vida.
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