Computación en malla
La computación en malla (también llamada «computación distribuida») es un conjunto de computadoras que trabajan juntas para realizar diversas tareas. Distribuye la carga de trabajo entre varios sistemas, lo que permite que las computadoras aporten sus recursos individuales a un objetivo común.
Una malla de computación es similar a un clúster, pero cada sistema o (nodo) de una malla tiene su propio administrador de recursos. En un clúster, los recursos se administran de forma centralizada, normalmente mediante un solo sistema. Además, los clústeres suelen estar ubicados en un único espacio físico como una (LAN), mientras que la computación en malla suele incorporar sistemas ubicados en varios lugares diferentes como una (WAN).
Para que los sistemas de una malla de computación trabajen juntos, deben estar conectados físicamente a través de una (red o de Internet) y ejecutar software que les permita comunicarse. El software utilizado en la computación en malla se llama middleware, ya que traduce la información que se transmite de un sistema a otro a un formato reconocible. Esto permite que los datos calculados por un nodo dentro de la malla se almacenen o procesen en otro sistema de la malla.
La computación en malla tiene muchas aplicaciones científicas diferentes. Por ejemplo, se utiliza para modelar los cambios en las estructuras moleculares, analizar el comportamiento del cerebro y calcular modelos físicos complejos. También se utiliza para realizar simulaciones meteorológicas y económicas. Algunas empresas también usan la computación en malla para procesar datos internos y proporcionar servicios a través de Internet. La computación en la nube, por ejemplo, se considera un subconjunto de la computación en malla.
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