Ataque de fuerza bruta
Un ataque de fuerza bruta es un intento de obtener acceso a un sistema mediante intentos sucesivos de inicio de sesión. Puede realizarse manualmente o mediante un script automatizado. En ambos casos, un ataque de fuerza bruta prueba distintas combinaciones de nombre de usuario y contraseña con la esperanza de descubrir un inicio de sesión válido.
Aunque los ataques de fuerza bruta son simples por naturaleza, su implementación suele ser compleja. Dado que la mayoría de los servidores bloquean a un usuario o una dirección IP después de varios inicios de sesión fallidos, un hacker puede usar varios sistemas para realizar un solo ataque de fuerza bruta. Algunos ataques pueden usar cientos o incluso miles de dispositivos, de forma similar a un ataque de denegación de servicio distribuido, o ataque DDoS.
Aunque las probabilidades de adivinar un inicio de sesión correcto mediante un ataque de fuerza bruta son bajas, sigue siendo una de las formas más comunes de vulnerar cuentas en línea. Con suficientes intentos, en teoría es posible descubrir cualquier inicio de sesión. Sin embargo, las contraseñas cortas y comunes son las más vulnerables.
Cómo protegerse contra los ataques de fuerza bruta
Las dos formas principales de proteger sus cuentas en línea contra los ataques de fuerza bruta son: 1) elegir contraseñas seguras y 2) usar la autenticación de dos factores.
1. Elija contraseñas seguras
Un paso fundamental para proteger cualquier cuenta en línea es elegir una contraseña segura. Esto significa elegir una contraseña que:
- sea larga – al menos ocho caracteres, preferiblemente 12 o más.
- contenga caracteres especiales – incluidos números y símbolos, así como caracteres en minúscula y mayúscula.
- no permita identificarlo personalmente – usar una fecha especial o el nombre de alguien cercano hace que sea fácil para otra persona hackear manualmente su cuenta.
2. Use la autenticación de dos factores
Algunos servicios permiten activar la autenticación de dos factores, que requiere autenticación desde dos dispositivos. Por ejemplo, es posible que se le pida introducir un nombre de usuario y una contraseña en su computadora, seguido de un código enviado por mensaje de texto al número de teléfono indicado en su cuenta. Con la autenticación de dos factores, aunque un hacker conozca su nombre de usuario y contraseña, no podrá iniciar sesión correctamente en su cuenta.
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