Phishing
El phishing es un ataque de ingeniería social que intenta engañar a las víctimas para que revelen información personal, financiera o de seguridad. Un intento de phishing consiste en un mensaje de correo electrónico que parece provenir de una empresa (como Microsoft, PayPal o una institución bancaria) y que solicita a la víctima actualizar o verificar información personal en el sitio web de la empresa. Sin embargo, un enlace incluido en el mensaje de correo electrónico en realidad envía a la víctima a un sitio web fraudulento que imita al legítimo. Cuando la víctima introduce su nombre de usuario, contraseña, número de tarjeta de crédito u otra información personal en un formulario del sitio web, esa información se envía a los estafadores que lo administran.
Los estafadores pueden usar ataques de phishing con varios objetivos. A menudo buscan la información financiera de la víctima, como su número de tarjeta de crédito o los datos de su cuenta bancaria. También pueden querer secuestrar la cuenta de una víctima en un sitio web específico. Por ejemplo, al robar el inicio de sesión del correo electrónico de una víctima, pueden acceder a su bandeja de entrada para encontrar más información personal o enviar mensajes haciéndose pasar por la víctima para estafar a otras personas. Los estafadores también pueden querer el nombre de usuario y la contraseña de la víctima de un sitio web para probar la misma combinación en otros sitios. Los ataques de phishing dirigidos, llamados spear phishing, intentan engañar a empleados específicos para que envíen credenciales que permitan a los atacantes acceder a la red interna de una empresa.
Cómo identificar un intento de phishing
Aunque muchos mensajes de phishing por correo electrónico parecen convincentes, hay algunos signos comunes que puede buscar. Puede revisar el campo De del mensaje para ver el dominio desde el que se envió el correo electrónico. También puede examinar los hipervínculos para ver adónde lo envían; estos enlaces suelen parecerse a la URL real de la empresa, pero incluyen un error ortográfico sutil o un subdominio engañoso (por ejemplo, http://www.microsoft.login-info.com). Los enlaces también pueden apuntar directamente a una dirección IP en lugar de a un nombre de dominio. El contenido del correo electrónico puede contener errores ortográficos y gramaticales, y a menudo está redactado con un sentido de urgencia para lograr que actúe rápidamente y sin pensar.
Si tiene alguna duda sobre si un correo electrónico es legítimo, no siga los enlaces ni introduzca información personal. En su lugar, puede escribir directamente la URL correcta del sitio web e iniciar sesión como lo haría normalmente para comprobar si el sistema le solicita actualizar su información. Por último, no debe reutilizar la misma combinación de nombre de usuario y contraseña en varios sitios web. Si llega a ser víctima de un ataque de phishing, esto evita que los estafadores accedan a cualquier otra cuenta.
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