Rendimiento útil
Cuando se transfieren datos a través de un medio de comunicación, como Internet o una red de área local (LAN), la velocidad de transferencia promedio suele describirse como rendimiento. Esta medición incluye toda la información adicional del protocolo, como los encabezados de los paquetes y otros datos incluidos en el proceso de transferencia. También incluye los paquetes que se vuelven a transmitir debido a conflictos o errores de red. En cambio, el rendimiento útil solo mide el rendimiento de los datos originales.
El rendimiento útil se puede calcular dividiendo el tamaño de un archivo transmitido por el tiempo que se tarda en transferirlo. Como este cálculo no incluye la información adicional que se transfiere entre los sistemas, la medición del rendimiento útil siempre será menor o igual que el rendimiento. Por ejemplo, la unidad máxima de transmisión MTU de una conexión Ethernet es de 1.500 bytes. Por lo tanto, cualquier archivo de más de 1.500 bytes debe dividirse en varios paquetes. Cada paquete incluye información de encabezado (normalmente 40 bytes), lo que aumenta la cantidad total de datos que se deben transferir. Por lo tanto, el rendimiento útil de una conexión Ethernet siempre será ligeramente menor que el rendimiento.
Aunque el rendimiento útil suele estar cerca de la medición del rendimiento, varios factores pueden hacer que disminuya. Por ejemplo, la congestión de la red puede provocar colisiones de datos, lo que requiere volver a enviar los paquetes. Muchos protocolos también requieren una confirmación de que los paquetes se recibieron en el otro extremo, lo que añade información adicional al proceso de transferencia. Cada vez que se añade más información adicional a una transferencia de datos, aumentará la diferencia entre el rendimiento y el rendimiento útil.
Pon a prueba tu conocimiento